Machu Picchu Perú y el camino Inca

Machu Picchu Perú y el Camino Inca

Siempre es un placer viajar y sobre todo cuándo combinamos la exploración de maravillas naturales, culturales y urbanas.

En mi primera visita a Perú puedo decir que cumplió y superó todas mis expectativas. Definitivamente pienso volver a explorar sus múltiples regiones y maravillas. Como se ha vuelto costumbre, y me encanta, este viaje combinó una visita a K, que estaba de trabajo por allá.

Muy probablemente llegaste a esta entrada buscando información específicamente sobre Machu Picchu, Perú, así que primero te cuento la información más relevante sobre este increíble destino y luego te cuento un poco más sobre mi viaje con algunos consejos y tips para que disfrutes al máximo combinando otras actividades y destinos.

Algunos datos de Machu Picchu que vale la pena saber antes de visitar

  • Machu Picchu fue declarada en 1983 como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
  • Machu Picchu fue declarada una de las nuevas 7 Maravillas del Mundo en 2007.
  • Machu Picchu es la atracción turística más visitada en Perú y uno de los principales destinos en el mundo.
  • En 2016 fue elegido como el mejor destino del mundo en una votación por los usuarios de la web de viajes ‘TripAdvisor’.
  • Las principales edificaciones de Machu Picchu se construyeron con grandes piedras que encajan a la perfección unas con otras y se han mantenido durante más de 500 años sin el uso de ningún tipo de pegamento.
  • Más de la mitad de las construcciones de Machu Picchu se encuentran bajo tierra, incluyendo cimientos y canales de agua para consumo, riego, lluvia y drenaje.
  • Se estima que en la ciudad vivieron poco más de 1000 personas.
  • Como una ciudad en movimiento, Machu Picchu nunca fue terminada, solo fue abandonada.
  • Machu Picchu tuvo suficientes fuentes de agua y terrazas para mantener cómodamente a más de 4.000 personas. Es decir, cuatro veces la población que habitaba la ciudad alguna vez.

 

¿Cómo llegar a Machu Picchu Perú?

Si visitas de fuera de Perú, como muy posiblemente sea si estas leyendo este artículo, el proceso será el siguiente.

  • Reserva con anticipación. En algunas temporadas los boletos se terminan hasta 6 meses antes. ¡No te quedes con las ganas!
  • Encuentra una buena opción de vuelo a Lima.
  • Llega a Lima y hospedate una noche.
  • Vuela a Cusco
  • Elige uno de los caminos o trenes para llegar a Machu Picchu.

Opciones de caminata

  • Camino de dos días.
  • Camino tradicional de cuatro días tres noches.
  • Camino alternativo de Salkantay de 5 días 4 noches.

¿Qué llevar a Machu Picchu?

  • Una buena mochila de día.
  • Es indispensable llevar tu pasaporte, ya que lo piden en los puestos de acceso al sitio y a los atractivos adicionales como la montaña Waynu Picchu y montaña Machu Picchu. Además puedes sellarlo.
  • Bloqueador solar y gorra o sombrero adecuado para trecking o paraguas en temporada de lluvias.
  • Algo de dinero para servicios y comida en caso de que se ofrezca.
  • Cámara fotográfica para esa foto clásica que tiene que estar en tu Instagram.
  • Buenos zapatos para caminar. Preferentemente botas o zapatos de trecking.
  • Uno o dos termos para llevar unos dos litros de agua. ¡Procura no comprar botellas desechables!
  • Algún snack, en los mercados de Cusco puedes encontrar nueces y unas manzanas regionales deliciosas

Artículos no permitidos en Machu Picchu

  • No se permiten mochilas grandes,
  • También están prohibidas las cámaras profesionales a menos que tengas permiso, pregunta antes cuánto cuesta por que suelen ser caros (una semi profesional si puede ser, solo que no se vea tal cual de National Geográfic). Los tripies para cámaras también están prohibidos.
  • Bastones de caminata no están permitidos ni los paraguas grandes.

Mi experiencia en Macchu Picchu y el Camino Inca

Volar a Perú

Hay varios vuelos diarios entre la Ciudad de México y Lima, por logística, y dado que en este viaje combinó una visita de exploración a Panamá, a dónde nos mudamos K y yo hace poco, sobre la que les contaré más adelante, me tocó un vuelo madrugador por COPA. Cómo en muchas ocasiones, me ayudé con el buscador de Expedia para encontrar la mejor opción para mi vuelo multi-destino en un precio razonable.

Llegada a Perú y la Ciudad de Lima

La llegada al Aeropuerto Internacional de Lima ya me regalaba algunos tintes de la identidad de la ciudad y por supuesto de este país ancestral. Desde el aire el paisaje con tintes predominantemente de colores terrosos que sugerían este clima semi-desértico que no me esperaba. Desde hace muchos años había escuchado que Lima está nublada la mayor parte del año, por lo que asumí sería un destino húmedo y hasta predominantemente mojado.

En el aeropuerto esperé al buen Ponci que venía en un vuelo después y disfruté de la convivencia con una pequeña peruana de casi 2 años que esperaba con su madre a una de sus hermanas mayores. Llegando Ponciano tomamos un taxi hacia la Colonia Miraflores, para llegar a un moderno departamento dónde nos reunimos con el resto del grupo y desde dónde partieron nuestros recorridos para explorar un poco de la ciudad.

Visitamos la zona arqueológica de Huaca Pacllana, y aquí nuestra guía nos contó algo que me impresionó, y es que dijo que  ¡En Lima nunca llueve! Solamente de vez en cunado se condensa un pequeño rocío que en ocasiones cae en ligeras gotas de las que alguien que vive en una ciudad lluviosa tendría de que preocuparse. Sin embargo, a esta pequeña manifestación del conocido y natural fenómeno meteorológico algunos locales llaman lluvia y rápidamente buscan resguardo cuando se avecina, pero quienes han experimentado una verdadera lluvia, no titubearían para quedarse bajo el cielo abierto sin buscar resguardo.

Visita a Huaca Pacllana con K

Cusco: Capital del Imperio Inca 

El aeropuerto al centro de la ciudad y los vientos de los andes nos recibieron con un poco de turbulencia que me hizo sujetar los descansa brazos ligeramente. Siempre me ha gustado volar y no tengo mucho problema con los ligeros movimientos aéreos, pero tampoco puedo decir que me encanten, aunque a veces admito graciosas las exageradas reacciones de los compañeros viajeros. Los tonos marrones, rojizos destacan en esta región ancestral de dónde

Tiene lógica que los recorridos por esta gran región de los Andes Peruanos, y es que en Perú, todos los caminos llevan a Cusco, capital del Imperio Incaico. Y el camino a Machu Picchu, Perú no es la excepción.

Pasamos por Cusco solamente un par de días y definitivamente nos quedamos con ganas de más. Nuestro hostal, el  Gaia House fue un excelente lugar en dónde empezar.

El gran camino Inca, el Qhapaq Ñan

El Qhapaq Ñan es una asombrosa red de caminos que conectó el gigantesco territorio del Imperio Incaico, llamado Tahuantinsuyo.

Desarrolló un sistema de comunicación que permitió a los incas dominar nuevos territorios, asimilar culturas contemporáneas y administrar los recursos de los diferentes ecosistemas. Su rescate y puesta en valor es un agente unificador cultural para la región.

Muchos de los caminos ya habían sido establecidos, pero quienes construyeron una red estratégica a través de increíbles condiciones geográficas fueron los Incas.

Perú Travel

Sabiendo que el gran camino Inca no es solamente un camino (como muchos podrían pensar, de Cusco a Machu Picchu), sino una red de caminos que se extienden a lo largo y lo ancho de los andes, nuestros amigos y guías de Andean Walkers nos llevaron por caminos que vieron pasar a nuestros antepasados desde hace miles de años a conocer una variedad de lugares que nos llevaron a descubrir los paisajes de los andes peruanos en donde el silencio solamente se interrumpe por los saludos de las llamas y alpacas acompañados por sus pastores vestidos en sus trajes tradicionales.

Aquí, encontramos vestigios de las civilización incaica que incorporaron técnicas de construcción de una precisión arquitectónica y astrológica magnífica, que nos llevan como siempre a preguntarnos cómo pudieron lograr tales obras con la tecnología disponible en su época.

Según nuestros guías, el Imperio Inca se caracterizó por ser un Estado pacífico, que construyó alianzas con otros pueblos y civilizaciones principalmente a través de alianzas basadas en el intercambio comercial y tecnológico para el bien común. Claro que tenían instalaciones, fuerza y estrategia militar con la que en algunos casos presionaron para la formalización de las alianzas, pero realmente no hay muchos vestigios que indiquen un desarrollo militar preponderante como en otros imperios.

Huchuy Qosqo (El pequeño Cusco)

El camino a Huchuy Qosqo
Dificultad: Media – Avanzada
Duración: 8 – 9 horas
Distancia: 25 km aprox
Altura: 3,400 – 3,800 mts sobre el nivel del mar

El reto de nuestro camino no fue nada menos que bastante monumental, al menos para mi, pero también así la recompensa. Yo tenía la condición física menos apta de nuestro pequeño grupo integrado por Moi, nuestro waiki cusqueño (waiki es una abreviatuar de la palabra hermano en Quechua que se usa mucho entre amigos) y el waiki Ponci. No soy particularmente gordo ni flaco, ni flojo, pero en la temporada previa al viaje había tenido algunas semanas de celebraciones y poca actividad.

Salimos temprano de Cusco para llegar a la pequeña comunidad de Umasbamba desde empezamos a caminar por ahí de las 7 de la mañana. Subimos algunas pequeñas lomas y empezamos a dejar atrás las pequeñas casas de los poblados y los campos de cultivo para eventualmente estar solos con las montañas.

Caminamos paso a paso por algunas horas, entre pequeños valles adornados a veces por pequeñas lagunas, con el sol siempre vigilante entre las nubes sobre nosotros y el viento andino que a ratos soplaba como acariciandonos. Las montañas y el clima fueron buenos con nosotros y nos permitieron recorrer nuestro camino con alegría y tranquilidad.

Huchuy Qusco Camino Inca

Vimos una pareja de guayatas y Moi nos contó que estas aves son muy significativas para la cultura inca, y que son monógamas. Se dice que cuando una muere, la otra toma un último vuelo y se deja caer para acompañar a su pareja. Así también, entre los Quechua, cuándo hay un verdadero amor, en el que la pareja ha llegado a una edad avanzada juntos, cuando uno muere, el otro se deja morir.

Poco después de parar a tomar un poco de agua y a comer una pequeña y jugosa manzana regional, vimos el siguiente hito de nuestro camino. Un conjunto de dos apachetas a lo alto del camino. Las apachetas, son símbolos sagrados para los indígenas andinos, que físicamente se conforman como montículos de piedras colocadas una sobre otra de manera cónica, principalmente en los puntos más altos de los caminos, entre un valle y otro. Las apachetas, también marcaban el camino y ayudaban a los caminantes a guiarse cuando había niebla.

Al llegar, agradecimos a la Pachamama, la madre tierra y a los Apus, los dioses de las montañas, por permitirnos subir hasta este punto con una ofrenda de hojas de coca (las mejores disponibles) y manifestamos nuestra intención de continuar nuestro camino. El paisaje se transformó, tornándose más verde y siguiendo una vereda mucho más estructurada, un sendero de piedras que han seguido las poblaciones y viajeros andinos desde hace miles de años. El sentimiento de caminar por un sendero milenario llenó mis sentidos y la emoción exaltó mis sentidos, me sentí renovado y fresco para continuar, como si fueran los primeros pasos del día, aunque ya llevábamos varias horas de caminata.

El camino nos llevó hacia una vereda más estrecha entre montañas verdes por la abundancia de cobre, que atrae truenos y relámpagos durante temporada de lluvias, por lo que se relacionaba con deidades de guerra.

La vista desde lo alto del valle sagrado fue imponente, el Río Urubamba, uno de los más importantes de Perú, y que fluye hacia el Amazonas, se extendía a lo largo del imponente paisaje montañoso. Abajo, nuestro destino final del día, nuevo Huchuy Qosqo, la comunidad Quechua que nos recibiría dentro de unas horas.

Desde lo alto del valle sagrado, nos enteramos que la tierra cultivable de Perú es bastante limitada en términos porcentuales, solamente alrededor del 6% es realmente apta para la agricultura. Esto de alguna manera explica la avanzada ingeniería que se desarrolló en la región para construir terrazas.

Visitamos la zona arqueológica de Huchuy Qosqo y conocimos por primera vez la exactitud de la arquitectura inca en su edificio principal de dos plantas. Algunos arqueólogos afirman que esta población era un poblado con fines mixtos, con autosuficiencia agrícola con sus grandes terrazas, pero predominantemente parecía funcionar como un puesto de vigilancia y entrenamiento militar por su posición estratégica elevada, con acceso limitado a través de veredas pequeñas, y al mismo tiempo suficientemente cerca de Cusco para responder en caso necesario. (Ya habíamos dicho que los incas eran bastante tranquilos, pero también debían estar preparados con la fuerza del estado en caso de alguna invasión o desacuerdo violento con otras culturas en la región.)

En Huchuy, por supuesto veneraban a la Pachamama y al sol, pero también a los relámpagos o truenos que durante temporada de lluvias azotan regularmente la zona por sus quebradas con abundante mineral de cobre.

Comenzamos nuestro descenso por una empinada vereda de tierra suelta y piedras pensando que sería fácil – es la última parte y es de bajada -, pero posiblemente fue la parte más difícil del día.

Doña Cristina, Don Alfredo, y uno de sus hijos nos recibieron con flautas y pequeños tambores y doña Cristina nos tomó de las manos para bailar dando vueltas para celebrar que nuestro camino nos había traído con bien y para darnos la bienvenida a su casa. Un momento espectacular lleno de emociones, en el que mis pies cansados parecían flotar en una nube etérea de paz y felicidad.

Esa noche, no recuerdo qué cenamos, estaba exhausto, pero casi puedo degustar el mate de infusión de muña, cerdoncillo y toronjil para calentar el cuerpo y el alma que completó la bienvenida y el sentimiento de llegar a un lugar lleno de magia dónde éramos bienvenidos. Dormimos.

Aportación importante de la región para el mundo

¿Saben de dónde viene la papa? Si, ese alimento que todos conocemos y que muchos ubican como europeo es un tubérculo que tuvo sus orígenes en Perú. Existen más de tres mil variedades de papa, muchas de ellas silvestres, que no son buenas para comer, aunque si se encuentra una cantidad importante de variedades comestibles deliciosas. Las hay alargadas, redondas, y medio torcidas, y cada una tiene un sabor particular. Vale mucho la pena internarse en la región rural de Cusco para probar las que comen en las comunidades.

Vinincunca: La montaña de los siete colores

Camino a Vinincunca y alrededores
Dificultad: Media – Avanzada
Duración: 5 – 6 horas
Distancia: 17 km aprox
Altura: Entre 4,800 y 5,300 mts sobre el nivel del mar

Despertamos antes del amanecer y salimos rumbo a nuestra próxima caminata, con destino principal de Vinincunca. Son un par de horas de carretera desde Cusco o Huchuy Qosqo, así que

La Minca en la organización incaica

Pasamos por camino de terracería muy bien mantenido, en el que vimos pobladores de las comunidades haciendo trabajos para mantenerlo así.  Nos contó Moi, que uno de los principios fundamentales de la organización social de los incas que favoreció el desarrollo de esta civilización era la Minca, el trabajo social que incorporaba la filosofía del “Hoy por ti, mañana por mi” es decir, trabajo para la comunidad sabiendo que la comunidad trabaja también para mi y el bienestar común.

Al llegar al estacionamiento, alrededor de las 11:30am, nos topamos con lo que ya nos habían advertido, un montón de camionetas y autobuses con turistas que visitan la zona. El buen Moi nos aseguró que era la mejor hora, por que los otros visitantes terminarían su visita alrededor de las 12:00 y comenzaron a bajar, dejando la cima de la montaña libre para nosotros alrededor de la una de la tarde. Que por cierto así fue 🙂

De subida hacia la famosisima montaña de los siete colores, nos cruzamos con varias personas que iban montadas en caballos, guiados por personas de las comunidades locales. Nos pareció bien que sea una fuente de ingresos para la comunidad, pero también llamó la atención que algunos eran personas jóvenes que en lugar de admirar el paisaje iban pegados al teléfono móvil ajenos a la magia del lugar. En fin, cada quien puede hacer lo que guste, pero eso sí, definitivamente no lo recomiendo. Una de las cosas más increíbles del trecking es precisamente la posibilidad de estar realmente presentes en cuerpo y espíritu en entornos increíbles.

La montaña de los siete colores, realmente ofrece un paisaje mágico de muchos más que 7, sobre todo si combinamos el cielo, el sol y las distintas tonalidades de cada color al alcance de nuestros ojos. Realmente no creo que nos pusimos a contar los colores, pero tal vez los más distinguibles si eran más o menos esos. Lo interesante aquí es que las franjas de colores se crean por el óxido de distintos minerales presentes en la montaña que han emergido de la tierra a través de milenia.

Una buena práctica en materia de gestión turística en este sitio, es que hay indicaciones y cordones para que las personas no pisen sobre la montaña, ya que con la cantidad de visitantes seguramente se vería erosionado muy rápidamente afectando la calidad del entorno, su atractividad y los medios de subsistencia de cientos de familias que se han beneficiado de su puesta en valor como atractivo turístico.

Sobre la cima cercana desde la que se ve la montaña, vimos por primera vez el Ausangate (Awsanqati en quechua), la quinta montaña más alta del Perú, con altitud máxima es de 6.384 msnm. El objetivo no era escalar esta hermosa montaña, pero sí que se antojó un viaje de altura para subir su imponente cumbre.

En dirección a esta montaña nos llevó el camino, hasta que un par de horas después encontramos un sitio para comer como bien dijo el Ponci, un picnic ahí es mejor que cualquier restaurante con estrellas michelin.

Después de esta deliciosa comida, seguimos nuestro camino hacia nuestro punto de partida, una pequeña comunidad con corrales en los que se encontraban multitudes de llamas y alpacas. Nos pareció de lo más interesante que las llamas y alpacas regresan por las noches a dormir aquí por si mismas para protegerse del viento de la noche y los depredadores.

Camino corto a Machu Picchu

Camino de 1 día a Machu Picchu
Dificultad: Media
Duración: 6 – 7 horas
Distancia: 16 km aprox
Altura: Entre 2,160 y 2,720 mts sobre el nivel del mar

Despertamos de nuevo temprano, poco antes del amanecer. Nuestras piernas y pies cansados nos llevaron al pequeño desayunador de Doña Cristina y Don Alfredo, en donde rápidamente nos compartieron papas con queso fresco y mate de hojas de coca y nos desearon un buen día.

Nos despedimos agradeciendo sus atenciones con un abrazo y un baile en círculo para celebrar que nos conocimos, en lo que me parece un momento que solo dura un instante pero existe para siempre y desde siempre. Desde que aquellos comerciantes andinos llegaban a las comunidades de la región con sus cargamentos del Amazonas y otros sitios alejados y seguramente compartían, bailaban y reían por haber llegado con bien a sus destinos.

Fuimos hacia la terminal de tren de Ollantaytambo para tomar un vagón con dirección a Machu Picchu. Le dijimos a la chica que recibía los boletos que bajariamos en el kilómetro 82 y encontramos nuestros asientos junto a una familia de extranjeros que hablaban Inglés. Según recuerdo eran de Canadá. Jugamos un par de manos de cartas mientras el paisaje se tornaba verde y un tanto más tropical que los últimos días.

El tren paró y la amable señorita nos indicó que era momento de bajar. Poco más adelante nos encontramos con Memo, el waiki que nos acompañó por los próximos par de días. Lo saludamos con sinceras sonrisas y un amigbale ¡Alliyanchu! saludo tradicional entre los Quechua parlantes.

Cruzamos el río Urubamba por el puente colgante y pasamos el primer puesto de control del famoso camino de 1 día a Machu Picchu. Algo que debe admirarse de toda la gestión en este sitio es que tienen límites de carga turística establecidos y solamente pueden pasar un número determinado de visitantes para evitar dañar la zona y mejorar la experiencia.

Poco después de entrar al camino, nos encontramos con el sitio de Chachamamba, una pequeña zona arqueológica con una piedra sagrada que nos invitó a ponernos de humor para lo siguiente. Comenzamos a subir, con la emoción de seguir caminando, de retar al cuerpo y acercarnos paso a paso a la gran ciudad de Machi Picchu.

En algunos puntos encontramos escalinatas labradas en las rocas hace cientos de años y en otros, pequeños lugares de descanso, evidentemente más nuevos, que ofrecían sombra y dónde sentarse, muy agradecidos para tomar pequeños descansos para agua y algún refrigerio.

A lo lejos, se veía una pequeña apertura entre la selva y memo nos contó que era una zona arqueológica que visitaremos más adelante. Se veía pequeña y no pensamos impresionarnos demasiado. Seguimos caminando, pasamos por un pequeño puente que cruzaba un arroyo y nos encontramos una zona de descanso salpicada por el sonido y paisaje de una linda caida de agua, el plan era comer allí, pero habían demasiados turistas para parar, así que continuamos.

Sin visto indicios desde hacía un buen rato, y no sentir que nos acercabamos, emergió del camino una monumental zona de terrazas. Ahí, frente a nuestros ojos sin mayor aviso, se encontraba Wiñaywayna, que significa “eternamente jóven”. Aquí aprendimos sobre los sistemas de irrigación incaicos. Antes, cuándo esta ciudad operaba, el pequeño arroyo que hubieramos cruzado era desviado hasta la parte más alta, la piedra del sol, desde donde se distribuía el agua a las distintas terrazas y fuentes a través de canales que regaban los sembradíos y permitían a la población tener agua fresca.

Ese día comimos entre las terrazas y recargamos nuestra energía con el puro sentimiento de gratitud, de una sonrisa en el rostro y de conexión personal y conjunta.

Pasamos el campamento de quienes hacen el recorrido de 4 días y nos regocijamos por no haber tomado esa opción, las caminatas de los otros días habían sido magníficas y el campamento, aunque bien puesto, no se acercaba para nada a nuestra posada en casa de Doña Cristina y Don Alfredo.

El camino se extendía todavía un buen tramo, y Memo nos contó que los conquistadores españoles nunca llegaron a descubrir realmente la ubicación de Machu Picchu por su ubicación entre las montañas y la secrecía de los habitantes, que distraen la atención hacia otros parajes para evitar que cayera este último bastión. Que finalmente, sin su conexión con las rutas incas y la capital de Cusco, terminó de cualquier manera por caer abandonarse al pasar de los siglos.

Una última subida empinada, un último esfuerzo compartido con muchos caminantes cansados que salieron más temprano que nosotros desde Ollantaytambo y ahí se encontarba Inti Punku, la Puerta del Sol. Desde dónde vimos por primera vez a la gran Machu Picchu.

Bajamos. Bordeamos la ciudad sagrada disfrutando la vista monumental y el camino de bajada hasta la entrada de la zona arqueológica.

¿Bajar en bus desde la entrada a Machu Picchu o caminando? ¡Caminemos! Unos últimos kilómetros para cerrar el día y finalmente llegar a Agua Caluente, o Machu Picchu Pueblo. Una localidad un tanto caótica, que ha crecido de manera acelerada ocupando todo el pequeño valle que en un par de ocasiones se ha visto casi destruida por la subida del río. Edificios sobre edificios, un tanto improvisados y mercados y puestos de artesanías, telas y recuerdos, restaurantes, tiendas y farmacias. Un poco sucio. Con un bullicio contrastante con la tranquilidad de días pasados. Vale la pena explorar el tema del desarrollo de estos pueblos de apoyo turístico, pero será motivo para otro día.

Exhaustos. Cenamos en uno de los tantos restaurantes y dormimos.

Machu Picchu, Perú: la ciudad sagrada

Montaña Machu Picchu
Dificultad: Media
Duración: 5 – 6  horas
Distancia: 4 km aprox
Altura: Entre 2,160 y 3,082 mts sobre el nivel del mar

Salimos del hostal una hora antes de amanecer y tomamos el autobús hasta la entrada de Machu Picchu. Al cuarto para las siete estuvimos listos para el primer turno para subir la montaña Machu Picchu. Es una excelente hora para visitar por que no hace tanto calor como en el segundo turno.

Unos dos kilómetros de subida más o menos empinada, que se dice fácil, pero al momento fue todo un reto, y finalmente llegamos a la cima de la montaña, junto con un pequeño perrito que nos fuimos topando varias veces durante el camino.

Desde lo alto, se abrió poco a poco la niebla y se dejó ver la ciudad sagrada, pequeña, grande, impresionante en este paisaje montañoso, escondida desde los valles y ríos de la región y solo visible desde arriba de las montañas.

Momento de descansar, reir, platicar con otros amigos visitantes y disfrutar de la frescura del día y las vistas.

Memo nos contó que Machu Piccchu era una ciudad predominantemente de estudio, al parecer, los más eruditos de la cultura inca venían aquí a estudiar astronomía, gestión urbana, agricultura y estrategia política y militar. Las terrazas se extienden en cientos de metros, lo que les permitía ver las diferencias que la altura y los microclimas pueden tener entre distintas variedades de papa y de maíz principalmente.

Algunos datos curiosos de Machu Picchu que hay que saber:

  • Machu Picchu fue declarada en 1983 como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
  • Machu Picchu fue declarada una de las nuevas 7 Maravillas del Mundo en 2007. Además se incluyeron el Taj Mahal, la Gran Muralla China, Chichen Itzá y otros impresionantes lugares.
  • Machu Picchu es la atracción turística más visitada en Perú y uno de los principales destinos en el mundo.
  • En 2016 fue elegido como el mejor destino del mundo en una votación por los usuarios de la web de viajes ‘TripAdvisor’.
  • Las principales edificaciones de Machu Picchu se construyeron con grandes piedras que encajan a la perfección unas con otras y se han mantenido durante más de 500 años sin el uso de ningún tipo de pegamento.
  • Más de la mitad de las construcciones de Machu Picchu se encuentran bajo tierra, incluyendo cimientos y canales de agua para consumo, riego, lluvia y drenaje.
  • Se estima que en la ciudad vivieron poco más de 1000 personas.
  • Como una ciudad en movimiento, Machu Picchu nunca fue terminada, solo fue abandonada.
  • Machu Picchu tuvo suficientes fuentes de agua y terrazas para mantener cómodamente a más de 4.000 personas. Es decir, cuatro veces la población que habitaba la ciudad alguna vez.

Las edificaciones de esta gran ciudad escondida son realmente impresionantes y realmente vale la pena visitarla y todavía más con los amigos de Andean Walker.

Al final, como siempre con la gratitud de tener esta gran oportunidad, no quedó más que decir Tupananchiskama Machu Picchu” (Hasta que nos volvamos a ver Machu Picchu).

Machu Picchu Perú

Temas a tratar con más detalle que me llamaron la atención de Perú.

  • La evolución y permanente transformación de los paisajes bioculturales.
  • La reforestación con Eucalipto ¿Un árbol bueno, malo o lo más seguro es que quien sabe?
  • Pueblos de apoyo turístico, campamentos desordenados y ciudadanía.

 

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